Mucho se ha comentado
en la bollosfera sobre
el artículo de Enrique Lynch, que es uno de esos artículos que horroriza por lo que dice explícitamente, pero aún más por lo que no dice, por lo que tan sólo sugiere o dice vagamente. Pues hay varias cosas en ese artículo que a muchos pueden parecerles razonables , que pretenden pasar por razonables, con las debidas trampas, claro:
La primera trampa es igualar feminismo con machismo.
Desactivación, que diría Ingrid Loti. Así las cosas, siendo que el feminismo es lo mismo que el machismo pero a la inversa (idea muy extendida), ¿cómo no va a escandalizarnos una campaña feminista (sexista, a la postre)? ¿No sería mejor una campaña diferente, apta para picajosos Don Enriques? No sé, se me ocurre: un hombre y una mujer abrazados, danzando felices sobre un fondo de Power Point paisajístico y algún cartelito que dijera alguna chorradita descafeinada como
Diferentes, pero iguales. Pero diferentes.Por otra parte, parece que para Lych cualquier canción popular cantada por una fémina, es un ejemplo de feminismo (de lo que él cree que es feminismo, claro está). Curioso, curioso. ¡¡Ayy, Lynch, ya nos gustaría a muchas que cualquier hembra fuera feminista!!
En fin, que me desvío. Ya hecha la trampa, el zagal se lanza en picado: ¡¡ey, por qué varones y mujeres profieren distintas frases!! ¡¡Eh, y por qué la tía es una coleccionadora de machos!! ¡¡Yastá, los mata tras la cópula, cual mantis religiosa!! ¡¡Eh, y por qué las canciones ya no son como las de antes!! Y lo que yo leo aún sin estar escrito, tal vez por falta de espacio (no porque al hombre le falte buena hombría y valentía en estos duros tiempos en los que las feminazis no hacemos más que cortarles los huevos a los disidentes y usarlos como perlas en nuestros collares tribales) es aún más horripilantito, colega.
Bueno, resumiendo, que siempre me hago batiburrillo...
Algunas se preguntarán, con buen tino, cómo alguien puede estar de acuerdo con las palabras de Lynch. Yo puedo explicárselo. Bueno, no, qué leches, no puedo explicárselo. Puedo mostrárselo, si acaso. Y no precisamente llamando a
la jessy o a la jenny (con las que ya no tengo ningún contacto) y preguntándoles qué opinan ellas del artículo, como súper-hembras machistas que
son eran. No, nada de eso. Bastará con que le pregunte a mi compi, el punqui, qué opina del artículo.
Puede que me llamen prejuiciosa, pero ya sé de antemano qué va a opinar. Quizá algo de lo que se dice en el artículo le parece excesivo (esa condena a la promiscuidad femenina que se (entre)ve no creo que le guste nada, justo es decirlo), pero estará de acuerdo con gran parte de lo expuesto por Lynch. Al punqui no parece que le gusten mucho las feministas, es de esta gente que dice ser igualitaria, ni machista ni feminista. Y aquí es cuando yo puedo comentarles una conversación que he mantenido hace poco con él.
Nó sé a santo de qué, el punqui me dice algo como:
-Sí, sí, ése es tu único vicio... E irte de putas, seguro que eso también.
Yo en este momento lo flipo, claro. Porque tenemos mucha confianza y mucha cercanía y todo lo que quieras y no me importa (es más, me parece hasta buena cosa) que el chico se sienta libre de decir cosas como: le cortabas el pelo a las muñecas, no, si ya apuntabas maneras, pero bromear sobre el porno que me descargo o me dejo de descargar o si voy o no de putas no me parece nada guay. Como si ser lesbiana fuera lo mismo que ser un chico heterosexual, como si nos me excitara el mismo porno que a un chico heterosexual y como si pudiéramos y quisiéramos (esto es más discutible) tener los mismos hábitos que los (¿tengo que aclarar que no todos?) varones heterosexuales. En cualquier caso, más allá de que me parezca poco educado, no me ofendo. Así que aprovecho y desvío la broma a derroteros más seriunos:
- No sé muy bien qué opinión tengo sobre la prostitución.
- Buah, tía, qué opinión vas a tener... Las putas hacen su trabajo y punto, ¿o te parece un pecado?
"Las putas hacen su trabajo y punto", que creo que es de las frases más insensibles que he oído en las últimas semanas, debería dejarme claro que no va a escuchar nada de lo que le diga, pero aún así, le contesto:
- No, en absoluto. Mi dilema es el típico debatillo feminista: ¿la prostitución es o implica explotación sexual per se o simplemente esto se debe a la situación precaria de las prostitutas, la falta de regularización, etc?
- Buahh, es que tampoco vas a prohibirlo porque no va a desaparecer.
- Ahí no está el debate. El asesinato se sigue dando igualmente aunque esté prohibido, no vamos a legalizarlo para vaciar las cárceles. El debate está en si algo es bueno o malo y permitirlo o prohibirlo en consecuencia. El argumento de "no se va a acabar, así que no hagamos nada", también usado en el debatillo de la legalización de las drogas, a mí no me sirve.
- Bueno, y qué puede tener de malo la prostitución, yo es que no veo explotación sexual por ninguna parte. Mira Holanda, qué bien les va.
- Bueno, yo no he leído ni oído eso sobre Holanda. Hace un año estuve en una charla que daba una asociación de apoyo a las prostitutas y la chica de la charla no estaba en absoluto de acuerdo con el modelo holandés. Tampoco con el sueco, para el caso.
- ¿Estaban o no estaban a favor de la regularización?
- La chica decía que había que ver qué quieren las prostitutas, no tratarlas como víctimas que no saben ni pueden decidir. Ver qué regularización, de qué tipo... Y no ponerse a decidir a espaldas de las prostitutas. La verdad es que me gustó mucho la charla, me pareció muy interesante, pero luego leo a las chicas de
Mujeres en red, que son totalmente contrarias a la prostitución... No sé, qué puedo saber yo de estos temas.
- Entonces no me ha quedado claro, ¿cuál es tu opinión?
- Todavía no la tengo, ya te lo he dicho.
- Joé, pues no es tan difícil tener una opinión.
- Ya ves, a mí sí me lo parece.
- ¿Y qué argumentos utilizan esas feministas en contra de la prostitución? Porque es que hay cada feminista desquiciada por ahí...
- ¿Conoces a alguna? (Fijarse que soy como Sócrates, ¿eh? Aquí, usando la mayéutica a todo trapo con el chaval. La pena es que yo no llegué a buen puerto, ya os lo adelanto).
- Pues sí, una colega. No hace más que proclamar que las mujeres son superiores a los hombres.
- ¿Se define como feminista o simplemente crees que su postura es feminista?
- Creo que ella dice que es feminista, pero no estoy seguro. En cualquier caso, todo ismo es algo por encima de algo. Y el feminismo es eso: las mujeres por encima de los hombres.
- No dice eso la RAE, y mira que las chicas malas como yo preferimos a María Moliner, pero no dice eso la RAE. Y además, hay tantos feminismos dándose estopa entre sí que decir lo que el feminismo es (más allá de lo básico), es harto difícil. Pero bueno, tú sostienes que el feminismo es lo mismo que el machismo pero a la inversa.
- No, tanto no. Pero diría que es menos malo, no que es bueno.
La discusión siguió durante unos minutos, consiguiendo yo algunos progresos: pasamos de "muchas feministas son el demonio" a "algunas feministas son un poco desquiciadas" y de ahí a "igual mi amiga simplemente es un poco imbécil". Asimismo, conseguí que aceptara que hay muchas denuncias falsas en todos los ámbitos y que se les da más publicidad a las denuncias falsas de mujeres a sus ex-parejas.
Pero vaya, ¿alguien que profiere frases como ésta: "como dice un colega, un día vamos a tener que pedir perdón por ser hombres, blancos y heterosexuales"? Denle lápiz y papel y dejen que escriba en El País. Ya verán, ya.
P.S. Hermanas, recuerden que soy patita joven. No se me tiren encima por mi falta de criterio propio (o por la debilidad del mismo).
P.S.1 Yo me he enterado del artículo de Enrique Lynch por un e-mail de
Farala. Para una contestación ordenadita y coherente (y no mi batiburrillo) a dicho artículo, visiten el blog de
Candela Cano,
que se lo ha robado a Cariátides, que no sé por qué, no consigo entrar en la página. Cariátides es ella, Candela Cano.